En Vientos de Revolución, cuando el Emperador logra capturar a un vaettir con vida, esclavizarlo y convertirlo en el general de sus legiones, el caos se desata sobre la tierra...


 

Los Vaettir son espíritus de la mitología nórdica que pueden presentarse de diversas formas. Celosos guardianes de sus territorios, eran temidos por los antiguos escandinavos, quienes para evitar atraer su furia llegaban a desmontar las cabezas de dragón de sus barcos cuando se aproximaban a tierra firme...

 

El vaettir THANGIL

 

El destino de Thangil está ligado profundamente con Larek, y al igual que el muchacho greislavo deberá someterse a toda clase de horrores y miserias con el único fin de intentar salvar a su pareja, la vaettir Gèlimah.

Considerados demonios abominables por los humanos, estos seres se han recluido en las profundidades de un bosque de montaña, lejos del mundo. Pero no lo suficiente para la ambición enfermiza del emperador Lucanis, quien conoce sus secretos y ha decidido aprovecharse de ellos hasta las últimas consecuencias.

 

⚔️ Extracto de Vientos de Revolución, primera parte. La Evasión:

📖 "Cuando el trance acabó, Thangil fue sólo consciente de su existencia en un nivel primitivo, en la misma medida que un ciego de nacimiento es consciente de su propia ceguera. Thangil creía saber quién era, aunque esta vaga noción estaba aplacada por la certeza de la tarea que debía realizar.

El manto cayó al suelo junto al resto de sus extraños atuendos; de pronto una silueta pálida, esbelta como una virgen, cobró forma bajo la luna fantasmagórica. Su largo cabello azabache era la única porción del cuerpo que permanecía mimetizada con la noche.

Para recibirlo, los insectos cantaron más alto. Lechuzas y búhos interrumpieron la cacería y giraron sus cabezas para adorarlo. Los vampiros chillaron mientras sobrevolaban los corrales de cerdos.

Si se hubiera encontrado en el bosque, familias enteras de lobos hubiesen elevado sus cabezas y aullado con fuerza.

Y Thangil habría respondido de igual modo.

Porque quien caminó, quién se deslizó, hacia la cabaña bajo un impulso indomable no era el general del ejército pruno, sino un hijo de la misma noche".